La madre el día de la boda, casi un hada madrina

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La madre el día de la boda

Hace poco dedicábamos un artículo al papel del padre durante el gran día. Mayo es el mes de las flores y de las madres así que bien merecen también una entrada en nuestro blog. Porque son necesarias e imprescindibles en la vida y, por ende, juegan un papel relevante durante los momentos especiales, y uno de ellos es el día de nuestra boda. Todo depende del grado de relación, pero lo cierto es que para muchos una madre es la persona en la que confiar las dudas y temores, las alegrías, es también a quién admirar… en una palabra… son nuestro apoyo. Y más en un día tan importante como nuestra boda.

Experiencia y consejo

En la actualidad, lo habitual es que las madres actúen como consejeras y sean el pilar fundamental durante todo el proceso de organización de la boda. La última decisión de cada una de las cuestiones relevantes de la preparación de la boda es de los novios, pero su experiencia y su conocimiento son (y han de ser) muy tenidos en cuenta.

Anfitriona

Su visión resulta imprescindible, por ejemplo, en las etapas previas: a la hora de elegir el vestido de novia, el ramo, las invitaciones… Pero lo es también durante el gran día: es la persona en la que puedes delegar para que puedas disfrutar a tope, sin tener por qué llevar todo el peso de la organización. Entre su principal papel está el de ser la anfitriona oficial y el de ir saludando a los invitados a medida que vayan llegando a la celebración.

Protagonistas

La introducción de este artículo es válida tanto para la madre del novio como de la novia. Pero en las bodas al más puro estilo tradicional, es un hecho que, después de los novios, los protagonistas del día son el padrino y la madrina. Destaquemos también la misión de la madre del novio, es decir, la madrina.

Hacia el altar

Según la tradición, la madrina debe ayudar a su hijo en la elección de su traje de novio, acompañarle durante los preparativos y a vestirse en su gran día. Pero la última y quizás la tarea más importante que tiene es la de acompañarle al altar, bajo la atenta mirada de los invitados. Una vez pasado este momento, estará también muy presente durante el resto del día en la mesa presidencial.

Foco de las miradas

La madrina suele ser el centro de todas las miradas después de la novia en cuanto a la forma de vestir se refiere. Por ese motivo suele cuidar su imagen al máximo y estar radiante y discreta al mismo tiempo, para no eclipsar a la novia. Por protocolo, el traje nunca deberá ser ni blanco ni negro. Se permiten colores alegres, también sobrios y, sobre todo, elegantes.

Y con esta serie de recomendaciones, a las madres de los novios solo les falta disfrutar a tope ese día tan importante. Se lo han ganado, por ser casi como hadas madrinas durante todo el proceso de organización de nuestro gran día: concediendo deseos y ayudando a hacer nuestro sueño realidad. Si necesitáis asesoramiento para elegir el menú de vuestra boda, estamos a vuestra disposición para ayudaros. Podéis contactar con nosotros en el teléfono  948 836 052 ó en el correo info@restaurantemarisol.com